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Monarquía En El Siglo XXI

¿TIENE SENTIDO LA MONARQUÍA EN EL SIGLO XXI?

Es muy fácil meterse con la monarquía en el siglo XXI. Bueno, en realidad es muy fácil meterse con la monarquía, la aristocracia y todo lo que sean privilegios heredados por motivos de sangre… ¿Qué sentido tiene que haya un rey de España?

Pues sinceramente lo más fácil y lo más populista es decir que ninguno. De hecho, así he pensado durante mucho tiempo, pero si lo analizamos un poco igual tiene algún sentido.

Me viene a la cabeza la frase: “la democracia es el sistema menos malo de gobierno” haciendo alusión a que no es bueno, pero es “el tuerto en el país de los ciegos”, si se me permite el refrán.

Pues con el tema de la monarquía en el siglo XXI me pasa lo mismo: me parece que no es buen modelo, pero quizás sea la mejor de las alternativas.

Alternativas a la monarquía

Sin ser un experto en el tema, porque no lo soy, a mi me vienen a la mente 2 alternativas:

  • Que haya un Presidente de la Nación y un primer ministro como hay en otros países, Francia por ejemplo, donde aparte del Gobierno hay una figura venerable, normalmente alguien muy mayor con mucho bagaje político, un expresidente del gobierno. Aquí en España podría ser: Felipe González, Aznar o Zapatero, por ejemplo.
  • Que el Presidente de la nación sea figura única como en Estados Unidos, por ejemplo.

Tengo muchas dudas con el tema del Presidente único, parece lo más económico (se elimina una figura y todos sus costes), pero depender de una única persona y que no haya una figura institucional por encima del color político da un poco de miedo, sin hablar de los vaivenes.

En el caso de un régimen con una figura institucional al margen del Gobierno que no sea un rey. Podría parecer lo más lógico, porque no es un derecho heredado, pero viendo el caso concreto de España, sinceramente prefiero a Felipe VI que a sus posibles alternativas.

Estoy dispuesto a aceptar que la monarquía en el siglo XXI es una figura anacrónica, pero si pensamos que el monarca es alguien formado desde la niñez para ejercer esa función, que es una figura neutral al margen de los colores políticos y que no se tiene que preocupar de su reelección, sino que puede mirar más allá y preocuparse por la continuidad del bienestar de la nación… Además, del hecho de que no gobierna, ya que sus derechos están muy limitados al ámbito representativo y de garante de una cierta protección al estado (no me resisto a mencionar el tópico del golpe de estado del 23 F y lo clave de la figura del rey Juan Carlos I).

En fin, que cuando mi hijo cumpla unos añitos y venga con la rebeldía de los 16, 18 años y me diga que la monarquía en el siglo XXI no tiene ningún sentido no seré capaz de convencerle de lo contrario, porque realmente no es lógico, pero probablemente cuando cumpla los 40, si todavía existe todo esto, sea capaz de llegar al pragmatismo de que es verdad que no tiene sentido, pero que probablemente la monarquía parlamentaria sea el menos malo entre las múltiples alternativas de organización del estado.

Otro tema es la ley sálica, la familia real o los controles que hay que ejercer, pero eso ya es tema de otro post…

También en nuestra época es muy fácil aducir el tema de la corrupción, pero precisamente el tema de la corrupción creo que emponzoña más a los políticos que a la figura de la Monarquía. De hecho, en buena lógica si alguien no tuviera que tener que preocuparse por el dinero en el plano particular porque lo tiene todo resuelto, sería mucho más confiable que alguien que se tenga que preocupar de su futuro después de su mandato… En realidad, esto es teoría y nuestro “querido Urdangarín” se ha encargado de tirar por tierra todas estas suposiciones de altruismo de la familia real.

En la última etapa del rey Juan Carlos I la figura de la Monarquía estaba cayendo por tierra, pero con el relevo generacional las cosas han mejorado. Sin duda, la entrada de Felipe VI ha supuesto una entrada de aire fresco en la institución y de momento no hay ninguna trama de corrupción achacable a los actuales monarcas españoles.

Por ejemplo, el primer discurso de Navidad de Felipe VI me pareció una buena radiografía de la situación española. Este mismo tipo de ejercicio es muy difícil de hacer por cualquier político, porque su primera obligación como político es alcanzar o mantener el poder, lo que implica desacreditar todo lo hecho o que se identifica con los del otro color  político.

En fin, entiendo que es mucho más lógico y más populista hablar de la República, pero me resisto a ser populista por comodidad y por eso he dejado mi granito de reflexión, con el poso que te da la edad y que me permite decir que hay otros muchos problemas en España como para concentrar la energía en cambiar la Monarquía por una República. Algo que al final igual no produce ninguna ventaja a todos los ciudadanos de a pie y que por el camino si puede producir algún inconveniente.

Yo soy de los que prefiere no tocar la Constitución porque más vale lo malo conocido y la estabilidad del tiempo, pero si hubiera que abrir el melón de la Constitución, yo concentraría mis energías en eliminar el Senado por ejemplo, y además lo haría de un plumazo: Senado fuera y todo el gasto relacionado lo destinaría a otro menester.

Actualmente con el estado de las autonomías que tenemos no creo que tenga sentido la figura del Senado, pero nuevamente, eso ya es tema para otro post…

Conrado Martínez

 

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