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Y Bajé La Cabeza

Y bajé la cabeza

Dentro de este periodo de relajo que es la Navidad, me he dedicado a escribir, sólo por el placer de escribir y aquí va un pequeño cuento que he llamado:

Y bajé la cabeza

Ya estaba tan cansado de aguantar que decidí bajar la cabeza y rendirme… Cual fue mi sorpresa cuando vi que todo seguía igual. Noté alivio en el cuello por el cambio de postura, alivio que poco a poco fue bajando por la espalda y relajando dolores que me habían acompañado durante demasiado tiempo.

Cuando pensaba que bajar la cabeza y apartar la mirada iba a producirme dolor, orgullo herido difícil de aguantar, lo que sentí fue todo lo contrario: equilibrio y alivio físico.

Alivio físico que me hizo olvidar todo lo demás… tanto tiempo con la cabeza arriba, preocupado por dar la talla ante todo lo que tenía que venir, que se me había olvidado por qué era tan importante mantener la mirada alta.

Tan preocupado por ver siempre las estrellas y las posibilidades, que me había olvidado de las flores y colores que nos rodean y que pasan entre nosotros sin que nos demos cuenta.

Y por fin descansé, el dolor de las heridas de mil batallas que siempre me habían acompañado, dejó de estar ahí y simplemente desapareció y el alivio fue tan grande que todo lo demás dejó de tener sentido.

Con el tiempo sólo un pensamiento negativo me abordaba: ¿por qué no habría bajado la cabeza antes? ¿por qué esperé hasta que el dolor fuera casi insoportable?

 

Conrado MartínezAutor: Conrado Martínez
www.conradoymas.com

 

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