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Aprender a fallar o fallar al aprender

Aprender A Fallar O Fallar Al Aprender

Rara vez el camino hacia la meta es recto y sin reveses. Si intentas aprender, crecer y avanzar sin cometer errores, entonces tu avance será insuficiente. Al aprender a fallar, pierdes el miedo a caer, que es la única manera para aprender a volar.

Reflexionando alrededor de la gestión de los errores, es necesario diferenciar dos dimensiones diferentes:

Las cosas más importantes sólo se pueden aprender fallando. Los caminos más complejos implican fallar como única alternativa para seguir avanzando.

Se puede abrazar el fracaso con alegría cuando se es consciente de que se está aprendiendo. Suena un poco a tópico irreal, pero piénsalo por un minuto, si cambias tu perspectiva se puede llegar a conseguir este enfoque.

En el corto plazo a nadie le gusta fracasar, pero con la perspectiva del tiempo se puede observar que los avances más importantes vinieron precedidos de fracasos, por eso es tan importante aprender a fallar.

Hay que distinguir entre:

  • Que no te guste fallar.
  • Miedo intenso a cometer un error.

La 1ª nos ayudará a trabajar con cuidado, poner especial atención y a aprender rápidamente para evitar fallos, mientras que la 2ª nos puede llegar a bloquear.

De hecho, puede llegar a convertirse en una patología: la atiquifobia.

 Para tener éxito en la vida hay que estar preparados para asumir riesgos, por eso hay que luchar contra el temor al fracaso, el miedo al ridículo y a la comodidad de mejor quedarse como estás, sin intentarlo.

Como ya explicaba en el post “Saber entender el error para triunfar en la vida”, lo contrario del éxito no es el fracaso, lo contrario es quedarse quieto sin ni siquiera intentarlo.

EL FALLO ES ALGO NATURAL Y NECESARIO

Los niños instintivamente no tienen miedo al fallo. Así se aprende a andar, a comer, a dibujar… Es cuando nos hacemos mayores que empezamos a coger este miedo al fracaso.

Como dicen los americanos (y de ahí he tomado prestado el título de este post):

«Learn to fail or fail to learn»

Esta es la clave para el bienestar y crecimiento intelectual.

Es muy normal que aquellos que tienen los mayores éxitos, también hayan sido los que más han fracasado.

Thomas Edison, por ejemplo, cuando le dijeron: «ha fracasado 10.000 veces intentando este nuevo invento.» (unas baterías eléctricas) respondió: «He encontrado 10.000 formas en las que no funciona.»

El miedo al fracaso, también te hace aumentar la presión. Eso se ve claramente en el deporte.

Aprender a fallar en el mundo del deporte

Fallar no está mal, lo que está mal es no aprender a fallar y no aprender nada de ese fracaso.

Decir sí sin miedo al fracaso como mecanismo para aprender a fallar

Los fracasos no te pueden llevar a decir no. Hay que saber seguir diciendo sí e intentarlo.

Hay que decir: sí, lo voy a volver a intentar. Y cuando se falla en lugar de abandonar, hay que saber decir: no lo he conseguido «todavía». Con una mentalidad de si a intentarlo y de no haber conseguido el éxito todavía, se puede seguir aprendiendo y avanzando, que es lo más importante.

El éxito nunca está asegurado, por eso hay que saber manejar la palabra «todavía» para aprender a fallar y a afrontar los fracasos de camino hacia el éxito.

Darse permiso para fallar no es sólo el camino adecuado hacia el éxito, sino que también es el camino hacia un mayor bienestar intelectual; el camino hacia ser un poco más felices. La relación entre el éxito y la felicidad lo trato en mi artículo En busca de la felicidad.

A sensu contrario, sin este permiso al fallo y tolerancia al fracaso es mucho más fácil ser infeliz.

Con la tolerancia al fracaso se bajan los niveles de estrés y de ansiedad, se mejoran la relaciones, en definitiva se maneja mejor el disgusto normal de fallar y te permite recomponerte antes y mejor. Es decir, la adecuada tolerancia al error es una de las llaves importantes para ser más feliz.

Y como todo en la vida, sólo se puede desarrollar a través de la práctica, así que ánimo, sigue intentándolo y fallando. Sin miedo, más fallos, bien gestionados, te llevarán a mejorar tu tolerancia al fracaso y a la larga, a ser más feliz.

Aprender a fallar consiste en cometer errores y abrazar el fracaso sin miedo, ni vergüenza, simplemente como algo inevitable en el camino hacia el crecimiento.

 Y para que esto no se quede sólo en reflexiones, sino que sirva como reflacción, hay 2 preguntas que debes hacerte cuando detectes que el miedo al error te está frenando:

¿Por qué le tienes tanto miedo al fallo?

¿Cuál es el precio de evitar estos fallos?

También te puede ayudar pensar en qué acción puedes hacer en la próxima semana que suponga dar un paso adelante sin miedo al fracaso. Que vas a intentar o hacer diferente la próxima semana.

Por último, aquí te dejo un enlace al Podcast que he hecho sobre este tema, por si te interesa profundizar, escuchando en lugar de leer:

Y recuerda:

“Si es la palabra que nos pone en marcha y todavía es la palabra que nos mantiene intentándolo.”

Conrado MartínezAutor: Conrado Martínez
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